MEFISTOFELES

 Arrigo Boito (1842 – 1918) se le conoce fundamentalmente por ser el libretista de algunas óperas de Verdi (Otelo, Falstaff), Ponchielli (La Gioconda) y otros muchos. Como compositor únicamente es autor de dos obras: Mefistófeles y Nerón (inconclusa). Mefistófeles es una ópera en un prólogo, cuatro actos y un epílogo. El libreto es del propio compositor, basado en el Fausto de Goethe. Se estrenó en el teatro Alla Scala de Milán el 5 de marzo de 1868, constituyendo un fracaso rotundo; tras una revisión, se repuso el 4 de octubre de 1875 en Bolonia, donde triunfó. En España se estrenó en el Gran Teatro del Liceu de Barcelona el 1 de diciembre de 1880.

Personajes

Fausto, tenor
Mefistófeles, bajo
Margarita, soprano
Siebel, soprano
Wagner, barítono
Doña Marta, contralto

La acción se desarrolla en Frankfurt del Main, Alemania, a mediados del siglo XVI; en la Grecia clásica y en el Cielo.

PRÓLOGO.- En el cielo. Paraje nebuloso en medio del espacio. Un coro de ángeles entona la alabanza de Dios (Coro.: Ave, Signor), cuando aparece Mefistófeles y dice sentirse hastiado de la máxima creación divina: el hombre (Aria.: Ave, Signor). El coro le pregunta si conoce a Fausto; el diabólico asegura que es el mayor loco de la humanidad, pero está dispuesto a seducirlo. El trato es aceptado. Mefistófeles desaparece. Los querubines danzan y cantan en homenaje a dios (Siam nimbi volanti: Somos nimbos errantes), mientras los penitentes en la tierra alaban a la virgen (Salve Regina!).

ACTO I.- Cuadro I. El Domingo de Resurrección. Puerta de la ciudad de Frankfurt. El pueblo se divierte (Coro.: Perche di la?: Por qué por ahí?; Guarda la!: Mira eso!). Entre la multitud se asea un extraño fraile. Mientras la gente baila (Tutti vanno a la rinfusa: Todos se mueven sin orden), el anciano Fausto y u ayudante Wagner se fijan en el religioso, el cual, según el sabio, marca la tierra con pisadas de fuego (Dúo: Sediam sovra quel sasso; Sentémonos sobre esa piedra).

Cuadro II. El pacto. Laboratorio de Fausto. Este se siente complacido de que ya sólo le atraiga la paz (Aria: Dai campi; De los campos), cuando de pronto oye un ruido. Sabiendo que un espíritu extraño le acompaña, hace el signo de Salomón, el cual no permite a Mefistófoles permanecer oculto durante más tiempo. Vestido de Caballero, se presenta a Fausto; éste le pregunta quién es. Le contesta diciendo que es el espíritu que todo lo niega (Aria: Son lo spirito che nega) para definirse a sí mismo como diablo. Luego tienta al anciano, este solo desea que le dé una hora de tal serenidad, y si con ella quisiera que esta fuese eterna, entonces el maligno se quedaría con su alma para siempre. Mefistófeles acepta (Dúo: Se tu mi doni: Si tú me das).

ACTO II.- Cuadro 1. El jardín. Fausto, ya rejuvenecido corteja a Margarita, mientras Mefistófeles distrae a Martha. El joven trata de explicarle a la muchacha que el amor es lo más importante. Tras conquistarla, le da una ampolla con un somnífero que hará dormir a su madre. Así se podrán verse a solas (Coro: Cavalliero illustre; Chi osserebbe affermare ¿ Quién se atrevería a afirmar…?; Dio clemente).

Cuadro II. La noche de aquelarre. Mefistófeles lleva a Fausto a contemplar la orgia de las brujas (Dúo: Su, cammina: Vamos, camina). Las hechiceras y sus compañeros danzan y saltan enloquecidos (Coro: Rampiamo: Brinquemos), y le ofrecen a Mefistófeles una esfera de vidrio. El maligno la acepta. Solo: Ecco il mondo He aquí el mundo). De pronto, Fausto, en una visión, ve a Margarita prisionera y cargada de cadenas pero Mefistófeles lo distrae con el espectáculo satánico.

ACTO III.- La muerte de Margarita. La joven, encadenada, divaga sobre su hijo que ha muerto ahogado, y su madre, que ha muerto envenenada y por cuyos crímenes la han condenado a muerte (Aria: L’altra notte). Fausto le ruega a Mefistófeles que le ayude a entrar n el calabozo. Cuando los amantes se encuentran, la muchacha al principio no reconoce Il joven, pero poco a poco recuerda los momentos felices que vivió a su lado. Este trata le convencerla para que huyan untos. Tras muchas dudas Margarita acepta (Dúo: Lontano, lontano: Lejos, lejos); cuando escucha la voz del maligno que s dice que se den prisa, se niega a marchar. Entonces eleva una oración a Dios (S.: Spunta L’aurora pallida: Despunta La aurora pálida). Fausto y Mefistófeles huyen. Aparece el verdugo. Margarita cae muerta mientras un coro de ángeles afirma su salvación.

ACTO IV.- La noche del aquelarre clásico. Orillas de un río en la antigua Grecia. Helena de Troya y Pantalis pasean en barca (Oda: La luna immobile). Mefistófeles, que ha invitado a Fausto a conocer el aquelarre clásico, se siente incómodo en este ambiente, ya que prefiere el de las brujas, pero el joven sólo desea conocer a Helena. Esta evoca la guerra de Troya (Solo: Notte cupa: Noche oscura). Aparece de nuevo Fausto ricamente ataviado de caballero y le declara su amor (Solo: Forma ideal), ante la admiración de todos (Coro.: Dai tu respiro pendo: De tu aliento dependo). Helena y Fausto afirman el amor que los embarga. El joven decide quedarse a vivir en la Arcadia clásica (Dúo: Ah! Amore, misterio celeste).

EPÍLOGO. La muerte de Fausto. El laboratorio. El sabio, de nuevo anciano, medita sobre su aventura y comprende que ningún momento de felicidad dura para siempre, mientras Mefistófeles no entiende su actitud (Dúo: Cammina). Entonces Fausto cree que es mejor hacer feliz a los demás bajo un gobierno justo (Aria: Giunto sul passo estremo: Habiendo llegado al instante supremo). Mefistófeles trata de tentarlo con diversas visiones, pero un coro de ángeles contrarresta su maldad. Fausto apoyándose en La Biblia, desea que este momento sea eterno (Dúo y Coro: Ave, Signor). El anciano muere mientras el maligno se hunde en la tierra y los querubines riegan pé talos de rosa sobre el sabio (Coro.; Spargiamo un diluvio di rose: Esparzamos un diluvio de rosas).